Medios de vida anfibios, una investigación de tres años sobre las formas de vida entre la tierra y el agua en ciudades portuarias está en su recta final. Las preguntas de investigación, formuladas por la gente local abordaron sus mayores preocupaciones: el declive de la pesca por la contaminación y estrangulamiento de los cuerpos de agua, los dragados para profundizar los puertos, el cambio en la alimentación local, las políticas conservacionistas racistas, el desplazamiento urbano por proyectos turísticos y portuarios, la disposición y manejo de carbón en los barrios de las ciudades, y una educación primaria poco sensible a las realidades de los niños y las niñas.
Aunque el proyecto produjo resultados en muchos frentes, el taller de cierre se orientó hacia el proceso y las personas. El proyecto buscó identificar las posibilidades y los puntos ciegos en la forma de abordar la investigación transdisciplinaria, entendida como el estudio de preguntas complejas mediante aproximaciones colaborativas con actores directamente involucrados en las transformaciones sociales. Este enfoque se sustenta en una ética de la investigación que reconoce las relaciones de poder presentes en la generación y valoración del conocimiento.
Pescadores, pescadoras, piangüeras, ahumadoras, platoneras, estudiantes e investigadores se reunieron en Barranquilla a finales de junio para revisar los logros alcanzados, reflexionar sobre el proceso y proponer acciones futuras. Durante el encuentro contaron con el acompañamiento de Sara Idárraga del Centro de Formación Política, quien facilitó metodologías ágiles para sistematizar las reflexiones y, especialmente, para reconocer las transformaciones personales que surgieron a lo largo del proceso.
Estas reflexiones permitieron evidenciar que la investigación transdisciplinaria transforma la percepción que las personas tienen de sí mismas. Las distintas formas de opresión presentes en los mundos anfibios han tenido profundos efectos sobre la autoestima y la capacidad de relacionarse de sus habitantes. En este contexto, la posibilidad de expresar sus experiencias, ser escuchados y ver reconocido y valorado su conocimiento fortaleció la confianza tanto individual como colectiva de los participantes, preparándolos para afrontar los desafíos presentes y futuros.
El encuentro también contó con el acompañamiento de Alix Camacho, de Tierra_Espacio para Habitar, quien desempeñó el papel de guía curatorial, artística y editorial del proyecto. Siete de los nueve tesistas que participaron en la iniciativa organizaron una feria para presentar los resultados de sus investigaciones y, con el acompañamiento de Alix, compartieron un fanzine que recopila los principales hallazgos en un formato práctico y sintético (disponible aquí).
Como parte de la estrategia de apropiación y circulación del conocimiento, las estudiantes entregaron ejemplares impresos del fanzine a cada uno de los investigadores locales, con el propósito de ampliar la difusión de las tesis en ambas ciudades. Asimismo, entregaron copias impresas y encuadernadas de sus trabajos a una persona de cada localidad, con el fin de facilitar su circulación entre las comunidades interesadas.
El equipo realizó un ejercicio de reflexión sobre las herramientas utilizadas en la investigación. La actividad contó con el acompañamiento de Eugenio Tiselli, ingeniero, artista y creador de OjoVoz, la plataforma mediante la cual etnógrafas y etnógrafos registraron fotografías y audios sobre su vida cotidiana en relación con las preguntas planteadas por el proyecto.
Durante el encuentro se reflexionó sobre el papel de la tecnología en la investigación transdisciplinaria y sobre el riesgo de que los principios y valores de la colaboración queden subordinados a las posibilidades que ofrecen las herramientas tecnológicas. Asimismo, se discutió el nivel de profundidad que la plataforma permitió alcanzar en el análisis de la información. Aunque todas las personas participantes tuvieron acceso a los datos recopilados durante la investigación, se reconoció que ese acceso, por sí solo, no garantizaba una reflexión crítica. En ese sentido, Eugenio Tiselli destacó la importancia de que el desarrollo y uso de las tecnologías se orienten por principios que reflejen los valores propios de los procesos colaborativos de investigación.
Como parte de la reflexión metodológica, se presentó el video documental Investigación colaborativa: un método aplicado en medios de vida anfibios, que fue lanzado en un evento sobre prácticas y metodologías transformadoras en ciencias sociales en mayo 2026. Con el apoyo de Sara, los etnógrafos y etnógrafas hicieron un ejercicio sobre las habilidades desarrolladas, los recuerdos memorables, las herramientas adquiridas y los desafíos estructurales que solo se pueden rasguñar. Fue muy claro el valor dado por los participantes al trabajo compartido y a los lazos de amistad y solidaridad que se tejieron en los tres años entre personas de distintas regiones. También destacaron la adquisición de habilidades para la articulación, el trabajo en equipo y el intercambio de saberes sobre preocupaciones comunes.
Los productos de investigación generados bajo las premisas de la investigación colaborativa apuntan a una conclusión común: los medios de vida anfibios ofrecen la certeza de que otro mundo es posible, que la humanidad puede tener una relación distinta con el agua, de que hay otros caminos por recorrer que todavía no conocemos. El mundo anfibio no solo provee alimentación para millones de personas, es también la esperanza de que, a pesar de los enormes retos, podemos seguir buscando salidas a las crisis del presente.