Conversaciones con Andrea García, investigadora posdoctoral del Departamento de Antropología.
La otredad, la posición de privilegio en donde me ubicaba y que era parte de mi constante incomodidad, me dolió, me revolvió. No fue el único revoltijo durante los meses de realización de las “derivas” o metodología que consiste en caminar el territorio, o, como dirían las personas participantes de la investigación, parcharlo, sentirlo, vivirlo. Meses de encuentros y desencuentros donde la misma terminología sobre el trabajo conjunto que realizamos se me hace escurridiza.
En esta charla me gustaría compartirles el proceso de investigación, atendiendo primero a las posibilidades que nos ofreció el desarrollar la metodología de las derivas situacionistas y las adaptaciones y creaciones en el territorio. En segundo lugar, abordaremos la desigualdad que ha atravesado todo el trabajo, siendo quien plantea esta aproximación al territorio una investigadora del Norte global. Asímismo, me gustaría explorar la escucha vulnerable, concepto que desarrollé en mi investigación previa sobre procesos de paz, como planteamiento descolonial que zarandea preconcepciones asociadas al pensamiento occidental a partir del reconocimiento de la incomodidad a la que abre las relaciones en el campo.