Facultades de Ciencias Sociales y de Artes y Humanidades de Uniandes inauguran La materialidad del tiempo, un viaje entre arqueología, arte y memoria
Las Facultades de Ciencias Sociales y de Artes y Humanidades de la Universidad de los Andes, dan vida a La materialidad del tiempo: una exhibición que abre un puente entre pasado y presente, invitando a la comunidad uniandina a descubrir más de 1.500 piezas etnográficas y arqueológicas reunidas a lo largo de una vida por el arquitecto, antropólogo e historiador Luis Raúl Rodríguez Lamus.
El proyecto, resultado de la colaboración entre la Facultad de Ciencias Sociales, la Facultad de Artes y Humanidades y el Laboratorio de Arte y Arqueología Andina, tiene como eje la colección del arquitecto, antropólogo e historiador Luis Raúl Rodríguez Lamus, quien a lo largo de su vida reunió estos objetos con una pasión que trascendió generaciones.
El profesor Alexander Herrera, del Departamento de Historia del Arte, explicó que esta colección ha comenzado a ser trabajada en cursos como Curaduría del pasado, donde estudiantes de Antropología e Historia del Arte exploran nuevas formas de investigación y divulgación. Además, destacó la integración con el Departamento de Música, desde donde se han realizado grabaciones de instrumentos prehispánicos —particularmente ocarinas y flautas globulares— para el proyecto Objetos Sonoros. Estos sonidos, más allá de ser documentados, servirán como base para nuevas composiciones musicales.
Un testimonio íntimo sobre la vida y legado de Luis Raúl Rodríguez
La dimensión más íntima del evento estuvo marcada por la voz de Adriana Rodríguez, hija de Luis Raúl Rodríguez, quien recordó a su padre como un hombre brillante, generoso y multifacético: arquitecto, músico, historiador y apasionado coleccionista. “Creo que él estaría feliz viendo a los estudiantes acceder a esta colección, investigando y creando a partir de ella. Era un hombre generoso y esto es exactamente lo que hubiera querido”, señaló.
Rodríguez subrayó la importancia de que las piezas, aunque carezcan de notas de campo precisas, puedan ser estudiadas con herramientas contemporáneas, desde análisis de laboratorio hasta la aplicación de inteligencia artificial para rastrear orígenes y conexiones.
El legado de Luis Raúl, aseguró su hija, trasciende más allá de los objetos:
"Lo que quisiera que quedara es su pasión, su perseverancia y el mensaje de que se puede llevar un interés personal hasta sus últimas consecuencias, convirtiéndolo en un aporte para la sociedad"
Más allá de su valor académico, La materialidad del tiempo es también un homenaje a la generosidad y al espíritu curioso de Luis Raúl Rodríguez Lamus. Su legado inspira a nuevas generaciones de investigadores y creadores a seguir sus pasiones y a descubrir, a través de la arqueología, quiénes fuimos y quiénes somos.
La exhibición permanecerá abierta en el edificio Franco, invitando a la comunidad universitaria y al público general a descubrir en cada pieza no solo fragmentos del pasado, sino también la emoción de reencontrarse con la memoria y la historia que nos unen.