{"id":2526,"date":"2023-12-13T23:31:31","date_gmt":"2023-12-13T22:31:31","guid":{"rendered":"https:\/\/cienciassociales.uniandes.edu.co\/opca\/?post_type=articulo&#038;p=2526"},"modified":"2024-03-07T19:26:18","modified_gmt":"2024-03-07T18:26:18","slug":"la-recuperacion-del-territorio-perdido-educacion-musical-adoctrinamiento-y-resistencia-en-quibdo-choco-colombia","status":"publish","type":"articulo","link":"https:\/\/cienciassociales.uniandes.edu.co\/opca\/articulo\/la-recuperacion-del-territorio-perdido-educacion-musical-adoctrinamiento-y-resistencia-en-quibdo-choco-colombia\/","title":{"rendered":"La recuperaci\u00f3n del territorio perdido: Educaci\u00f3n musical, adoctrinamiento y resistencia en Quibd\u00f3 (Choc\u00f3-Colombia) "},"content":{"rendered":"<div class=\"justificado uk-margin\">\n<p class=\"justificado\">El sonido habita y les da sentido a los espacios. A su vez, los espacios le dan sentido a al sonido: lo intervienen, lo reglamentan, lo coartan o lo divulgan. La m\u00fasica como construcci\u00f3n y orden sociocultural de los elementos sonoros, es tambi\u00e9n regida por la noci\u00f3n y las pol\u00edticas espaciales y territoriales. Y el cuerpo, como principal elemento productor de movimiento y sonido, es el primer \u201clugar- espacio- territorio\u201d, que define y le da sentido a nuestras est\u00e9ticas y formas musicales. La transmisi\u00f3n y asimilaci\u00f3n de conocimiento musical se desarrolla en lugares que son a la vez bienes simb\u00f3licos, campos espec\u00edficos que proporcionan status y reconocimiento social<sup>1<\/sup>.<\/p>\n<p class=\"justificado\">La m\u00fasica y con ella, \u201clos cuerpos sonoros\u201d no son solamente una forma de habitar y \u201cusar\u201d los espacios, sino tambi\u00e9n una herramienta de reconocimiento y legitimaci\u00f3n de lugares, territorios y saberes locales. A la vez, los lugares son mecanismos de legitimaci\u00f3n de estilos y culturas musicales.<\/p>\n<p class=\"justificado\">La educaci\u00f3n musical legitima unos estilos sobre otros (Blacking, 1973, Small, 1980). Esta legitimaci\u00f3n privilegia unas formas de ser como sujetos y unos c\u00f3digos de comportamiento para habitar y darle sentido a los contextos musicales. Es decir, en tanto que la educaci\u00f3n musical fortalece o cuestiona los valores \u00e9ticos y est\u00e9ticos de un grupo social, consolida a la vez normas y recursos para habitar los lugares<sup>2<\/sup>. Como se\u00f1ala Arturo Escobar, el lugar es la construcci\u00f3n social del espacio; el espacio vivido y enraizado en el cual es posible encontrar una multiplicidad de formas de pol\u00edtica cultural (Escobar, 2004: 128). Y el territorio tambi\u00e9n es un espacio vivido socialmente; como se\u00f1ala Odile Hoffman es ante todo un espacio de identidad y de condici\u00f3n de existencia (Hoffman, 2000: 359)<sup>3<\/sup>.<\/p>\n<p class=\"justificado\">Las nuevas tecnolog\u00edas pasan muchas veces por alto las pr\u00e1cticas culturales y normas que rigen la vida social del lugar. Por otra parte, la teor\u00eda social contempor\u00e1nea tambi\u00e9n parece desconocer sistem\u00e1ticamente la relevancia del lugar y el territorio. En su af\u00e1n por explicar las relaciones en el mundo actual, el lugar desaparece (Escobar, 1999: 11)<sup>4<\/sup>.<\/p>\n<p class=\"justificado\">Las relaciones que se establecen con las nuevas tecnolog\u00edas en la era de la globalizaci\u00f3n parecen ignorar el sentido de territorios y saberes locales. La negligencia frente al \u201clugar\u201d es un ejemplo de la asimetr\u00eda entre las culturas locales y las estructuras globales. Sin embargo, la negligencia del lugar no es exclusiva del capitalismo tard\u00edo, y por el contrario tiene su arraigo en antiguas formas de colonizaci\u00f3n. Por ese motivo, las fronteras entre lo local y lo global son borrosas; as\u00ed, la defensa del lugar debe alejarse de un enfoque esencialista<sup>5<\/sup>. Pensar las m\u00fasicas locales desde el sentido que le dan los m\u00fasicos y el pueblo al espacio que los rodea es fundamental. Sobre todo, en un momento marcado por el desplazamiento, el desarraigo y la incursi\u00f3n de las nuevas tecnolog\u00eda y nuevas formas de consumo en las pr\u00e1cticas sonoras (Ochoa, 2002: 13)<sup>6<\/sup>.<\/p>\n<p class=\"justificado\">El seguimiento a los espacios de aprendizaje en Quibd\u00f3 pone de manifiesto las complejas relaciones entre poder y ense\u00f1anza musical. As\u00ed como con la llegada de los espa\u00f1oles a Am\u00e9rica, los espacios en los que se encontraban los lugares sagrados fueron colonizados y reemplazados por grandes Iglesias e \u00edconos cat\u00f3licos, la educaci\u00f3n musical para la poblaci\u00f3n ind\u00edgena y afrodescendiente configur\u00f3 una de las principales herramientas para el uso de los nuevos espacios sagrados en medio del adoctrinamiento de los nativos (Berm\u00fadez, 2000: 53). Las misiones claretianas que proced\u00edan de Barcelona llegaron en 1912 a Quibd\u00f3 y asumieron la educaci\u00f3n musical de ni\u00f1os y j\u00f3venes. M\u00e1s tarde, con la llegada del Padre Isaac Rodr\u00edguez esta educaci\u00f3n se convirti\u00f3 en un eje fundamental del proceso evangelizador de la Di\u00f3cesis de Quibd\u00f3<sup>7<\/sup>.<\/p>\n<p class=\"justificado\">La escuela de m\u00fasica del padre Isaac Rodr\u00edguez es un referente obligado en el \u00e1mbito musical de Quibd\u00f3. Grupos emblem\u00e1ticos como Niche, Guayac\u00e1n y La Contundencia, son dirigidos y conformados por sus antiguos alumnos<sup>8<\/sup>. Son estos mismos quienes recuerdan que la doctrina del Padre Isaac se bas\u00f3 en la exaltaci\u00f3n del canon europeo y en la prohibici\u00f3n del repertorio popular.:<\/p>\n<p class=\"cita\">\u201cNo se si fue Guayac\u00e1n, Jairo o Alexis, le llevaron una partitura y la partitura era de Richie Ray y \u00e9l detestaba la m\u00fasica popular y le dijeron: \u2018padre, hombre, tenemos un problemita aqu\u00ed con esta m\u00fasica, con esta partitura que es de una iglesia, es m\u00fasica cristiana pero no hemos podido descifrarla, haber si usted en su piano nos colabora un poquito con ella\u2019. Y \u00e9l meti\u00f3 la partitura y lleg\u00f3 un momento en que la estaba tocando y ya empez\u00f3 como a moverse as\u00ed, con los mismos ritmos porque \u00e9l sent\u00eda la m\u00fasica. Y cuando comenz\u00f3 a moverse demasiado ya dijo: \u2018esta es m\u00fasica del diablo, esta es m\u00fasica del demonio. Una m\u00fasica tan bonita que uno les ense\u00f1a, sin embargo la obra que llevan a la calle lo que les queda es pura porquer\u00eda, es puro diablo, puro demonio\u2019\u201d Octavio Panesso<sup>9<\/sup>.<\/p>\n<p class=\"justificado\">Con la llegada de los claretianos se extendi\u00f3 el uso de instrumentos como el bombardino, la tuba, el clarinete, etc. Estos instrumentos ya hab\u00edan llegado a finales del siglo XIX y, paulatinamente, hab\u00edan reemplazado a los aer\u00f3fonos, idi\u00f3fonos, xil\u00f3fonos y membran\u00f3fonos que interpretaban esclavos, libres y cimarrones de las provincias de N\u00f3vita y Citar\u00e1. El establecimiento de estos instrumentos, su incorporaci\u00f3n a las fiestas c\u00edvicas y religiosas, y la satanizaci\u00f3n de los instrumentos de origen africano, configur\u00f3 a la vez una nueva relaci\u00f3n de los m\u00fasicos con el uso del espacio y la interacci\u00f3n y conocimiento de su territorio.<\/p>\n<p class=\"justificado\">La educaci\u00f3n musical de Quibd\u00f3 es la historia del desarraigo de un legado africano y el divorcio con un entorno natural. A pesar de que en la pr\u00e1ctica musical convive una herencia africana con un modelo musical europeo y de que los cuerpos, la oralidad y el baile son focos fundamentales de expresi\u00f3n para esta poblaci\u00f3n, el adoctrinamiento ha intentado separar a los chocoanos de su territorio. A diferencia de las comunidades negras del sur del Pac\u00edfico, los chocoanos interpretan los instrumentos de la banda militar europea. Ellos no construyen la mayor\u00eda de los instrumentos y, por lo tanto, deben importarlos. Las comunidades del Pac\u00edfico sur necesitan conocer y adentrarse en la selva para fabricar sus tambores, marimbas y semilleros. Por este motivo, los m\u00fasicos de marimba, que por lo general fabrican sus propios instrumentos, son considerados seres especiales que tienen un pacto con el diablo y con la selva. Conocen los peligros del monte y los ciclos y comportamientos de los seres que lo habitan: tatabros, venados, \u00e1rboles de chonta.<\/p>\n<\/div>\n<div class=\"justificado uk-margin\">\n<p class=\"justificado\">En Quibd\u00f3, los m\u00fasicos no necesitan conocer su entorno para obtener sus propios instrumentos. S\u00f3lo qui\u00e9n hace las tamboras tradicionales conoce las maderas y los cueros de tatabro y comprende la alianza entre \u00e9stos y los ciclos y seres que habitan la selva. La mayor\u00eda de los instrumentos del formato chirim\u00eda, son comprados en las grandes ciudades. Por lo tanto hay un divorcio entre el entorno natural y los instrumentos con los que se hace m\u00fasica<sup>10<\/sup>. Por otra parte, el adoctrinamiento de la cultura musical de Quibd\u00f3 reglament\u00f3 el uso de los espacios. Los m\u00fasicos, miembros del coro y de la banda de m\u00fasica, solamente pod\u00edan interpretar los instrumentos en los escenarios religiosos: misas y procesiones. El empleo de instrumentos en la fiesta popular o dom\u00e9stica, terminaba en grandes castigos.<\/p>\n<p class=\"justificado\">Pero a pesar de todas estas prohibiciones, los m\u00fasicos emprenden fuertes procesos de resistencia que convierten la fiesta, la calle y el cuerpo en la reconquista del \u201cterritorio perdido\u201d. Como se\u00f1ala Leonidas Valencia \u201ctodos los m\u00fasicos quer\u00edan llegar a donde el Padre Isaac para aprender. Pero no para tocarle a Dios apenas porque si le tocamos s\u00f3lo a Dios, \u00bfentonces cu\u00e1ndo le tocamos a los humanos?\u201d<sup>11<\/sup>\u00a0.<\/p>\n<p><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-2532 aligncenter\" src=\"https:\/\/cienciassociales.uniandes.edu.co\/opca\/wp-content\/uploads\/sites\/21\/2023\/12\/img310-863b9950.jpg\" alt=\"\" width=\"733\" height=\"469\" srcset=\"https:\/\/cienciassociales.uniandes.edu.co\/opca\/wp-content\/uploads\/sites\/21\/2023\/12\/img310-863b9950.jpg 1275w, https:\/\/cienciassociales.uniandes.edu.co\/opca\/wp-content\/uploads\/sites\/21\/2023\/12\/img310-863b9950-300x192.jpg 300w, https:\/\/cienciassociales.uniandes.edu.co\/opca\/wp-content\/uploads\/sites\/21\/2023\/12\/img310-863b9950-1024x655.jpg 1024w, https:\/\/cienciassociales.uniandes.edu.co\/opca\/wp-content\/uploads\/sites\/21\/2023\/12\/img310-863b9950-768x491.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 733px) 100vw, 733px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Desfile de San Pacho. 2012. Fotograf\u00eda de Ana Mar\u00eda Arango Melo.<\/p>\n<div class=\"uk-section-default uk-section uk-section-small uk-padding-remove-top\">\n<div class=\"uk-container\">\n<div class=\"uk-grid-margin uk-grid uk-grid-stack\">\n<div class=\"uk-width-1-1@m uk-first-column\">\n<h3 class=\"uk-text-emphasis\">Reconquista del espacio y defensa del lugar<\/h3>\n<div class=\"uk-text-emphasis justificado uk-margin\">\n<p class=\"justificado\">Las fiestas patronales, las reuniones dom\u00e9sticas, los velorios, los cantos de laboreo, etc. son escenarios vigentes y presentan metodolog\u00edas y rutas espec\u00edficas de aprendizaje. En las festividades patronales y los rituales f\u00fanebres las fronteras entre lo sagrado y lo profano son difusas. Las m\u00fasicas aprendidas de las \u201cclases dominantes\u201d salen a las calles, se apropian de la fiesta y comienzan a inundar los cuerpos como territorio esencial y los espacios cotidianos. La m\u00fasica popular se toma los espacios m\u00e1s ortodoxos y la Banda de M\u00fasica de Quibd\u00f3 es un ejemplo de esto. Al principio la banda, s\u00f3lo tocaba en la Catedral y en las procesiones religiosas; desde los ochentas bajo la direcci\u00f3n de Neivo de Jes\u00fas Moreno, uno de los alumnos del Padre Isaac, la banda comienza a llegar a los barrios m\u00e1s marginales del municipio y emprende una nueva etapa musical al agregar a su repertorio canciones populares.<\/p>\n<p class=\"justificado\">La fiesta Patronal de San Francisco de As\u00eds \u201cSan Pacho\u201d es cada vez m\u00e1s colonizado sonora y corporalmente, por j\u00f3venes (muchos de ellos de los barrios perif\u00e9ricos) que salen espont\u00e1neamente a los desfiles de la fiesta de los barrios y forman el llamado rebul\u00fa (una masa enorme de personas que bailan y gritan sin parar por todas las calles). El cuerpo se convierte en un fuerte dispositivo de territorializaci\u00f3n y vivencia del lugar. Con este rebul\u00fa las jornadas de los m\u00fasicos se extienden y se vuelven m\u00e1s exigentes. As\u00ed, la fiesta es un reto. Tanto la exigencia f\u00edsica como la demanda de los oyentes de una capacidad de interacci\u00f3n e improvisaci\u00f3n hacen del San Pacho un lugar privilegiado para la formaci\u00f3n y el posicionamiento de los m\u00fasicos<sup>12<\/sup>. Esta puesta en escena musical responde por lo tanto a nuevos procesos sociales y pol\u00edticos; el pueblo cada vez m\u00e1s le arrebata a la Iglesia el protagonismo y es la junta de los presidentes de los barrios m\u00e1s emblem\u00e1ticos, quien ejerce mayor control sobre estas festividades patronales. As\u00ed, el rebul\u00fa es la m\u00e1xima expresi\u00f3n de la participaci\u00f3n de los pobladores de Quibd\u00f3 independientemente de su status social, raza o credo.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"uk-section-default uk-section uk-section-small uk-padding-remove-top\">\n<div class=\"uk-container\">\n<div class=\"uk-grid-margin uk-grid uk-grid-stack\">\n<div class=\"uk-width-1-1@m uk-first-column\">\n<h3 class=\"uk-text-emphasis\">Consideraciones finales<\/h3>\n<div class=\"uk-text-emphasis justificado uk-margin\">\n<p class=\"justificado\">La m\u00fasica se mueve y tiene la capacidad de colonizar espacios y transformar el sentido de los lugares. La ense\u00f1anza musical, a su vez, legitima unos escenarios sobre otros y se convierte en un indicador de roles y status sociales.<\/p>\n<p class=\"justificado\">Seguir los espacios en los que se desenvuelven las culturas musicales y entenderlos como lugares con sentido y territorios construidos permite visibilizar las relaciones entre conocimiento y poder. Actualmente el Choc\u00f3 est\u00e1 en el punto de mira de sectores pol\u00edticos y econ\u00f3micos. Y no es una exageraci\u00f3n afirmar que estamos ante una nueva etapa de fuerte colonialismo y explotaci\u00f3n. Esta etapa llega cargada de \u201cbuenas intenciones\u201d en el campo de la educaci\u00f3n musical de ni\u00f1os y j\u00f3venes.<\/p>\n<p class=\"justificado\">La defensa del lugar y el territorio es realmente la defensa de los conocimientos locales. Al adoptar el formato europeo en el siglo XIX, los m\u00fasicos de Quibd\u00f3 renunciaron a unos h\u00e1bitos que le permit\u00edan conocer y convivir con su territorio; si bien adoptaron nuevos conocimientos como la lectoescritura y con esto, la capacidad de pervivencia de muchas de sus formas y saberes sonoros. Sin embargo, el reto en el presente es convertir las expresiones culturales en una estrategia para reconocer y defender unas formas de ser inmateriales que a su vez se encarnan en la \u201cmaterialidad\u201d del territorio y las corporalidades.<\/p>\n<p class=\"justificado\">Las m\u00fasicas son m\u00f3viles y a la vez est\u00e1n ancladas a lugares concretos: r\u00edos, monta\u00f1as, calles y paredes, que de alguna manera han interactuado y han podido tener un valor dentro de la vida social de un pueblo y sus formas y est\u00e9ticas sonoras. La m\u00fasica usa y des-usa los espacios. M\u00e1s all\u00e1 de invadirlos, los dota de sentido, desencadena h\u00e1bitos, comportamientos, formas de ser y de sentirse en el mundo. As\u00ed, la educaci\u00f3n musical es una herramienta para \u201crecolonizar los espacios\u201d, convertirlos en lugares y ejercer estrategias de reafirmaci\u00f3n y resistencia.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"uk-section-default uk-section uk-section-xsmall\">\n<div class=\"uk-container\">\n<div class=\"uk-grid-margin uk-grid uk-grid-stack\">\n<div class=\"uk-width-1-1@m uk-first-column\">\n<h3 class=\"uk-text-emphasis\">Notas<\/h3>\n<div class=\"uk-text-emphasis justificado uk-margin\">\n<p>1. Los bienes simb\u00f3licos hacen referencia al concepto de \u201ccapital simb\u00f3lico\u201d; este junto con el concepto de \u201ccampo\u201d, los tomo de Pierre Bourdieu. Para \u00e9ste autor, \u201clos campo son universos sociales relativamente aut\u00f3nomos\u201d (1977: 84) y el \u201ccapital simb\u00f3lico\u201d es \u201cuna propiedad cualquiera, fuerza f\u00edsica, valor guerrero, que, percibida por unos agentes sociales dotados de las categor\u00edas de percepci\u00f3n y de valoraci\u00f3n que permiten percibirla, conocerla y reconocerla, se vuelve simb\u00f3licamente eficiente, como una verdadera fuerza m\u00e1gica: una propiedad que, porque responde a unas \u2018expectativas colectivas\u2019, socialmente constituidas, a unas creencias, ejerce una especie de acci\u00f3n a distancia, sin contacto f\u00edsico (1997: 171-172).<\/p>\n<p>2. Las rutas de tr\u00e1nsito de los m\u00fasicos acad\u00e9micos, por ejemplo, evidencian c\u00f3digos de comportamiento frente a espacios determinados: el escenario, el aula, la \u201cchisga\u201d. Por otra parte, habitar ciertos lugares da cuenta de logros y reconocimientos. Lo mismo sucede con los espacios de ense\u00f1anza musical de otras sociedades locales.<\/p>\n<p>3. La noci\u00f3n de territorio tiene un origen latino y designaba la zona que rodeaba a una ciudad y que estaba bajo su jurisdicci\u00f3n (Palacio Casta\u00f1eeda, 2002: 379). Este concepto luego con el Estado- Naci\u00f3n cobr\u00f3 nuevos matices, pero es importante se\u00f1alar que cuando se habla de territorio se habla de frontera, l\u00edmites y relaci\u00f3n con la naturaleza.<\/p>\n<p>4. La noci\u00f3n de territorio tiene un origen latino y designaba la zona que rodeaba a una ciudad y que estaba bajo su jurisdicci\u00f3n (Palacio Casta\u00f1eda, 2002: 379). Este concepto luego con el Estado-Naci\u00f3n cobr\u00f3 nuevos matices, pero es importante se\u00f1alar que cuando se habla de territorio se habla de frontera, l\u00edmites y relaci\u00f3n con la naturaleza.<\/p>\n<p>5. La defensa del lugar debe tener en cuenta -en palabras de Escobar-, \u201caquellas formas de localizaci\u00f3n de lo global que los locales pueden utilizar para su beneficio\u201d (Escobar, 2004: 129).<\/p>\n<p>6. La producci\u00f3n acad\u00e9mica etnomusicol\u00f3gica tambi\u00e9n tiene una responsabilidad frente al desconocimiento del lugar y los conocimientos locales. As\u00ed, la historia de lo que hist\u00f3ricamente se ha canonizado o se ha desvirtuado dentro de la educaci\u00f3n formal, es tambi\u00e9n la historia de culturas musicales locales que han pasado al olvido o, que por el contrario han sido acogidas bajo las construcciones categ\u00f3ricas de lo universal o lo nacional.<\/p>\n<p>7. Carlos Arturo Caicedo Licuona se\u00f1ala que fue en 1948 cuando Isaac Rodr\u00edguez sinti\u00f3 la necesidad de formar un coro de hombres y luego \u201ctuvo la feliz iniciativa de fundar una escuela parroquial de m\u00fasica para fundamentar y germinar convenientemente la semilla art\u00edstica tra\u00edda de \u00c1frica. En dicha escuela ense\u00f1\u00f3 solfeo y composici\u00f3n musical\u201d (Caicedo Licuona, 2004: 74-77).<\/p>\n<p>8. Alexis Lozano director de Guayac\u00e1n, Jairo Valera director de Niche, Leonidas Valencia director de la Contundencia, Octavio Panesso director de Saboreo y Neivo de Jes\u00fas Moreno director de Golpe de Ampor\u00e1, son s\u00f3lo algunos de los alumnos de la escuela de m\u00fasica que se institucionaliz\u00f3 en la Catedral. Los primeros dos grupos se gestaron en Cali a mediados de los a\u00f1os ochenta y son referentes fundamentales de la salsa en Colombia.<\/p>\n<p>9. Entrevista realizada a Octavio Panesso. Quibd\u00f3, 3 de octubre de 2006.<\/p>\n<p>10. En su estudio sobre las agrupaciones de chirim\u00edas campesinas, ind\u00edgenas y urbanas del Cauca, Carlos Mi\u00f1ana se\u00f1ala que a pesar de moverse en un entorno diferente, los m\u00fasicos de la ciudad no separan su quehacer musical de los artefactos y tecnolog\u00edas de las cuales se rodean; &#8220;incluso los rituales y cuidados, la veneraci\u00f3n, las creencias y ag\u00fceros que han creado en relaci\u00f3n con su instrumento, esa extensi\u00f3n de su cuerpo con la que coproducen m\u00fasica, no tiene nada que envidiar a los rituales de los nasas&#8221; (Mi\u00f1ana, 2005: 8). Al enfatizar en la forma como los m\u00fasicos de la ciudad tambi\u00e9n manejan, conocen y conciben su entorno, Mi\u00f1ana cuestiona las dicotom\u00edas entre naturaleza y cultura. Esta observaci\u00f3n tambi\u00e9n se aplica a los m\u00fasicos de chirim\u00eda de Quibd\u00f3 quienes establecen relaciones muy cercanas con sus instrumentos llegando tratarlos como seres animados. Sin embargo, en ninguno de los dos contextos podemos negar que hay un cambio radical en la cosmolog\u00eda de los m\u00fasicos, en la concepci\u00f3n del espacio- territorio y en su forma de relacionarse con \u00e9ste; aunque la relaci\u00f3n con el ambiente y las fronteras naturaleza- cultura sean complejas.<\/p>\n<p>11. Entrevista realizada a Leonidas Valencia. Quibd\u00f3, 17 de septiembre de 2006.<\/p>\n<p>12. Los espacios musicales actuales en el municipio, tambi\u00e9n evidencian el desplazamiento de los formatos tradicionales como la chirim\u00eda y el sexteto. Los grandes amplificadores en cada calle, no permiten que se escuchen dichos formatos. Esto recompone tanto los mecanismos de ense\u00f1anza musical como sus espacios y desplaza los conocimientos locales. La calle se vive de una forma diferente y se diluye la puesta en escena y con ella las escuelas tradicionales de formaci\u00f3n.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"featured_media":2528,"parent":0,"template":"","categoria-articulo":[75],"palabra-clave":[223,159,138],"tematica-articulo":[100],"class_list":["post-2526","articulo","type-articulo","status-publish","has-post-thumbnail","hentry","categoria-articulo-boletin-5","palabra-clave-las-chirimias","palabra-clave-musica","palabra-clave-patrimonio-cultural","tematica-articulo-caminando-se-hace-camino"],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/cienciassociales.uniandes.edu.co\/opca\/wp-json\/wp\/v2\/articulo\/2526","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/cienciassociales.uniandes.edu.co\/opca\/wp-json\/wp\/v2\/articulo"}],"about":[{"href":"https:\/\/cienciassociales.uniandes.edu.co\/opca\/wp-json\/wp\/v2\/types\/articulo"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/cienciassociales.uniandes.edu.co\/opca\/wp-json\/wp\/v2\/articulo\/2526\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciassociales.uniandes.edu.co\/opca\/wp-json\/wp\/v2\/media\/2528"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/cienciassociales.uniandes.edu.co\/opca\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2526"}],"wp:term":[{"taxonomy":"categoria-articulo","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciassociales.uniandes.edu.co\/opca\/wp-json\/wp\/v2\/categoria-articulo?post=2526"},{"taxonomy":"palabra-clave","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciassociales.uniandes.edu.co\/opca\/wp-json\/wp\/v2\/palabra-clave?post=2526"},{"taxonomy":"tematica-articulo","embeddable":true,"href":"https:\/\/cienciassociales.uniandes.edu.co\/opca\/wp-json\/wp\/v2\/tematica-articulo?post=2526"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}