¿Con quiénes publican los y las profesore/as de la Facultad de Ciencias Sociales? ¿Desde dónde leen las publicaciones y citan los trabajos? ¿Qué tan lejos llega el conocimiento que producimos cuando salen del aula o del laboratorio? Estas preguntas, aparentemente simples, tienen respuestas que vale la pena mapear con rigor. Durante los últimos meses, la Vicedecanatura de Investigaciones elaboró un informe bibliométrico sistemático sobre las redes de coautoría de los 86 profesores de planta de la Facultad. El objetivo era preciso: identificar con quiénes se construye conocimiento más allá de los muros de la universidad, y qué dicen esas redes sobre posición académica de lo/as investigadore/as de FACISO en el mundo. Los resultados son reveladores.
El informe identificó 84 pares de colaboración estrecha, entendida esta como al menos tres publicaciones entre el mismo par de profesores un/a profesor/a de la Facultad y un/a investigador externo. Estos pares involucran a 36 de los 86 profesores de planta y suman al menos 336 publicaciones conjuntas verificadas entre los años 2000 y 2025. Los coautores externos se distribuyen en 18 países y cuatro regiones del mundo.
El primer hallazgo tiene que ver con la geografía de las colaboraciones. América Latina es, con diferencia, nuestra región más activa: concentra el 45 % de todos los pares identificados. Dentro de la región, el principal socio no es una universidad extranjera sino una institución colombiana: la Universidad del Rosario, con vínculos de coautoría estrecha con al menos seis profesores de planta en estudios de paz, ciencia política y economía del conflicto. Europa ocupa el segundo lugar con el 32 % de los pares, liderada por el Reino Unido, Alemania y España. Estados Unidos, con el 20 %, completa el panorama.
El segundo hallazgo es disciplinar. El Departamento de Psicología concentra el 64 % de todos los pares identificados y tiene la mayor tasa de internacionalización de la Facultad: el 73 % de sus profesores tiene al menos una red de colaboración estrecha con investigadores externos. Este liderazgo está impulsado en gran medida por el consorcio BrainLat, una red de neurociencias cognitivas articulada entre Colombia, Chile y Argentina, cuyo investigador más frecuente es Agustín Ibáñez, con quien la Facultad acumula más de 20 publicaciones conjuntas en revistas como Nature Medicine y Nature Aging.
Esta red representa uno de los casos más sólidos de colaboración sur-sur en toda América Latina.
El tercer hallazgo es estructural. La mayoría de las redes más densas están ancladas en proyectos con financiamiento externo: el Fondo Newton-Caldas con el Reino Unido, el proyecto LAPOP con Vanderbilt, la Fundación Templeton. Esto significa que la colaboración internacional es sólida mientras los proyectos están activos, pero enfrenta el riesgo de debilitarse cuando los financiamientos concluyen. Por eso, desde la Vicedecanatura de Investigaciones, este informe no es un ejercicio puntual sino el inicio de un proceso de seguimiento anual: actualizar la base de datos, incorporar indicadores de impacto y monitorear no solo la cantidad sino la calidad de nuestras redes externas.
El informe también documenta una brecha que no se puede ignorar. Las humanidades presentan patrones de coautoría externa muy bajos. Esto no refleja menor productividad: en Historia, Filosofía y Lenguas y Cultura, la monografía individual sigue siendo la forma canónica de contribución. Pero sí exige que los instrumentos con los que promovemos la internacionalización se adapten a las normas de cada disciplina. Conectarse con el mundo no siempre toma la forma de un artículo firmado a cuatro manos o más. Parte de nuestro trabajo desde la Vicedecanatura es diseñar caminos distintos para que esa conexión ocurra.