Hecho por: Daniel García
Margaret Thatcher fue elegida como Primera Ministra del Reino Unido en 1979, y este no solo fue un hito que representó un cambio político histórico para el mundo, sino que fue un símbolo de cómo una mujer en un mundo político dominado por el hombre, llegaba a dirigir una de las potencias más importantes del globo. No obstante, la llegada al poder no significó un triunfo político ni simbólico para el feminismo, sino del espectro conservador que llegaba a romper el techo de cristal sin aviso. Thatcher tiene un legado con el feminismo que resulta en una paradoja. La Primera Ministra británica nunca se vio como un ícono de la lucha de las mujeres, ella se veía como el resultado de una vida de esfuerzos y sacrificios que se vieron reflejados como una mujer llegando a la cima de la política global.
Su liderazgo fue inquebrantable y feroz. Su discurso se basaba en la autosuficiencia, y en cada intervención mostraba una mirada fría que reflejaba meritocracia y revelaba señales de que de la misma manera en que ella llegó al poder por sus propios esfuerzos, esperaba que los ciudadanos hiciesen lo mismo. Jamás promovió el feminismo, ni tampoco abogó por políticas que incentivaran la igualdad de género. La dama de hierro se consideraba una excepción y expresó que las mujeres podían ser muy sensibles en el momento de tomar decisiones importantes, y su gabinete lo reflejó. La Primera Ministra nombró a alrededor de 140 hombres y sólo tres mujeres para cargos de importantes responsabilidades (CS, 2020). Para ella, el camino al poder no debía estar pavimentado por la identidad, sino por la competencia y la capacidad. Su visión, basada en la autosuficiencia, choca de forma enfática con el feminismo progresista que aboga por una equidad estructural. Y en ese sentido, mientras las marchas feministas agitaban banderas implorando por la eliminación de las barreras de género, Thatcher avanza y progresaba sola, mientras las únicas barreras que rompía ella eran aquellas que negaban la causa feminista, demostrando que gobernar para ella como mujer, de ninguna forma reclamaba esa victoria para otras.
Bajo su mandato, se esperaba que mostrara agradecimiento y reconocimiento a las mujeres en el Reino Unido. No obstante, a pesar de que se le pedía que fuese una defensora del feminismo, como lo describe Sarah Ditum (2020) tácticamente, separarse del feminismo fue fundamental para su éxito. Thatcher, en cambio, fue la que dijo: “No le debo nada a la liberación femenina”. Y con el tiempo se ganó el apodo de “Dama de Hierro” no por su género, sino por su capacidad de decisión y su modelo tajante de afrontar a sus adversarios.
Más bien, su relación con el feminismo abre la conversación de moldear o cambiar el significado de esta causa que nació hasta finales del siglo XVIII (A. P. S, 2024). Tal vez para esta mujer que dejó un precedente en la historia política no solo de Gran Bretaña sino del mundo el feminismo era simplemente desafiar las normas y las tradiciones, abriendo de tal manera espacios en la gobernanza y el poder para las mujeres, por que en eso realmente fue pionera. Si, por el contrario, el feminismo implica la lucha colectiva e inmersiva por la equidad de género y la incentivación de políticas de igualdad, Thatcher siempre estuvo lejos de representar esas doctrinas.
Más allá del debate y las polémicas, su legado es inquebrantable. Thatcher demostró cómo una mujer podía gobernar con la misma y sino es que mayor determinación que cualquier hombre, y eso resulta ser lo más valioso de su labor. Sin discursos que buscaban empoderar el movimiento feminista, la sola presencia de la dama de hierro en la esfera política redefinió los caminos de las mujeres en la política. Entonces, ¿fue Margaret Thatcher un símbolo de feminismo o una victoria para el movimiento? Tal vez no en su forma más convencional, pero, su ascenso y su imagen de ícono en la política demuestra que el poder a veces es tejido con hilos de contradicción, y hasta quien puede rechazar una causa puede, sin quererlo, esculpir su destino y cambiar la historia.
Bibliografía:
- S, A. P. (2024, March 7). ¿Qué es el feminismo? ¿Cuándo se inició? ¿Quienes fueron las sufragistas? Historia National Geographic.
- S, C. (2020, November 30). La excusa machista de Margaret Thatcher para no incluir ministras en sus gobiernos: tres en 11 años. El Español.
- Ditum, S., & Ditum, S. (2020, November 16). How Thatcher rejected feminism. UnHerd.