Hecho por: María De Los Ángeles Espitia Navia
El miércoles 29 de enero del presente año, el Presidente Gustavo Petro designó a Laura Sarabia como la nueva ministra de Relaciones Exteriores de Colombia. Días previos a dicho nombramiento, Luis Gilberto Murillo, había presentado su renuncia a su cargo como Canciller. Lo curioso de la elección de Sarabia para este puesto, es el hecho de que es la tercera persona en ocupar este cargo en menos de un año y más aún, sin previa experiencia diplomática.
Laura Camilia Sarabia, nace en la capital de Colombia el 20 de marzo de 1994 es politóloga y asesora política colombiana que ha ejecutado y desempeñado roles primordiales en el gobierno del actual Presidente de la República, Gustavo Petro. Su trayectoria política comienza siendo asesora del Partido de la U, posteriormente, hizo parte de la Unidad de Trabajo Legislativo del senador Armando Benedetti. Gracias a la cercanía que tenía con él, fue posible crear un vínculo estrecho con Petro, puesto que desde la campaña presidencial, Laura Sarabia se convirtió en su mano derecha y dicho por muchos la izquierda también, de hecho, se considera que es una de las funcionarias con más poder en el Gobierno.
Durante los 783 días de mandato de Petro, contados hasta hoy que escribo esta columna, Laura Sarabia ha ocupado diversos puestos en el seno del gobierno. Desde ser Jefe de Gabinete Presidencial (Agosto de 2022), pasando por la dirección del Departamento para la Prosperidad Social (Septiembre 2023), el Departamento de Administración de la Presidencia (DAPRE) (Febrero 2024) hasta ser designada en uno de los cargos más importantes para un gobierno: Canciller (Enero 2025). Su entrada y salida por los distintos departamentos del gobierno ha suscitado críticas, entre muchas hay una que estuvo en boca de todos los colombianos y que llevó al polígrafo a una en particular. Se trató del escándalo en donde supuestamente hubo más de siete mil razones para intervenir el teléfono de Marelbys Meza, su empleada. Según Sarabia, dicho acto se realizó con el fin de saber si Meza sabía del paradero de los siete mil dólares que habían desaparecido y que eran destinados a viajes oficiales del Gobierno. Se presume que este caso se puede tratar de un presunto abuso de poder. A hoy sigue siendo un misterio macondiano que es digno de todo un realismo mágico.
Por otra parte, es clave tener en cuenta que para ser Canciller, no se exige grandes requisitos como se pensaría. Lo cual significa a grandes rasgos, que cualquier colombiano puede ser Canciller de la República de Colombia. Sin embargo, tal y como lo diría la politóloga Sandra Borda, ¡nos va a pasar factura no tomarnos en serio las Relaciones Internacionales, por no profesionalizar el cargo en el país! Y si bien el Presidente actual se comprometió explícita y públicamente en profesionalizar este empleo, claramente ha incumplido (Borda, S. 2025).
Partiendo de este contexto, la diplomacia, es un arte que no todos saben realizar; es negociar y estar preparados para lo incierto. Pero asimismo, es el arte de comunicar asertivamente los propósitos y objetivos de un país. Para ello, se requiere de cierto nivel de preparación y exigencia. Se sabe que en muchos cargos públicos, se requiere una alta formación académica, algunas veces incluyendo un doctorado, esto no es por casualidad, es porque el trabajo implica estar en la cúspide del conocimiento y experiencia. Para ser Canciller, es esencial conocer las estructuras de poder y su funcionamiento a nivel de la política internacional. Sin embargo, en Colombia la diplomacia pasa desapercibida, cuando debería de ser uno de los ministerios más profesionales y rigurosos.
Pero aquí no termina la discusión, pues hay otro misterio macondiano, ¿la nueva canciller sabe un segundo idioma? Según algunos medios de comunicación como La Hora de la Verdad, no: “No tiene un segundo idioma, o al menos no lo acredita en su currículum oficial. Solo presenta un pregrado y dos posgrados.” A pesar de ello, Laura Sarabia llega al cargo sin cumplir ciertos requisitos imprescindibles para ejercer correctamente dicho trabajo. De hecho, según el Ministerio de Relaciones Exteriores, una de las condiciones para poder estar en un cargo diplomático es: “Tener conocimiento de un idioma de uso diplomático mínimo en un nivel B2 o su equivalente.” (Ministerio de Relaciones Exteriores) Es un hecho que para este gobierno no es fundamental hacer respetar las reglas establecidas para gobernar y prevalece un evidente interés personal.
Aunque cuenta con tan solo 3 años y unos cuantos meses de experiencia, no se puede negar que es una mujer con carácter que ha arrodillado el poder político tradicional en los pasillos de la Casa de Nariño, tanto que me pregunto, ¿será que su siguiente paso sea ser vicepresidenta? I don’t know but, en el gobierno del Cambio, el realismo mágico hace todo posible.
Referencias
- Colombiano, E. (2024, February 25). Laura Sarabia y la historia de por qué es la funcionaria con más poder en el Gobierno. El Colombiano.
- Conde, L. C. R. (2023, June 14). ‘He llorado, sentí que la vida se me acababa’: empleada de Laura Sarabia. El Tiempo.
- Gómez, L. (2025, January 30). Preocupación entre académicos y expertos por el nombramiento de Laura Sarabia como canciller: hacen fuerte llamado a Petro. infobae.